Se nota, se siente...
| Etiquetas: Bolonia, comida, España | Posted On 5 de abril de 2010
Llevamos 6 meses en Bolonia y podemos afirmar que pocas veces hemos echado de menos nuestro país. Vale, es cierto que el jamón y todo lo que tenga que ver con la comida española aquí no lo encontramos, y que en más de una ocasión nos han dado ganas de coger un avión y plantarnos allí para la paella del domingo. Pero lo cierto es que nuestro país está muy presente en la vida boloñesa, y no precisamente porque el 60% de los Erasmus en Bolonia sean españoles.
Los primeros días en Italia los dedicamos a encontrarles acomodo a todos los bártulos que trajimos desde Alicante. Nosotros, como todo Erasmus, también nos echamos un par de banderas al bolsillo para colgarlas en algún sitio. En Italia es fácil ver banderas nacionales expuestas en los balcones durante todo el año, y no sólo para los eventos deportivos como ocurre en España. Nuestras vecinas de arriba tienen colgada en el balcón la bandera sarda y los de enfrente, la italiana con la inscripción “Arezzo” (una ciudad de la Toscana). Así que nosotros, ni cortos ni perezosos, colocamos la nuestra en el balcón. (En el álbum Picasa están las fotos).
Punto nº 2: La comida
¿Quién nos iba a decir que los tomates que le echamos a las ensaladas o esos ajos que nos dejan un olor casi permanente en los dedos, provenían de ¡Murcia! Los pimientos, el atún, las aceitunas… Todo producto “made in Spain”.
Los comercios boloñeses saben que por las arterias de la ciudad fluye sangre española. Por eso, muchos exhiben en la entrada el cartel: “Se habla español”. Paseando una tarde por el centro histórico, nos fijamos en el escaparate de una de las tantas librerías que están repartidas por el casco urbano. ¡Pero si es Letizia! ¡La princesa! No, no estaba comprando un libro sino que aparecía en un libro. ¿Recordáis esa “escandalosa” portada de Letizia con Carla Bruni que tanto revuelo causó en nuestro país? Pues aquí en Italia ha dado hasta para escribir un libro. (Fimmini de Pietrangelo Buttafuoco, por si a alguien le interesa).
Pero no sólo en libros encontramos damas cañís, pues nuestra Penélope también se cuela en los cines de la pequeña Bolonia. En noviembre se estrenaba en Italia “Los abrazos rotos”, -cuando los españoles la vimos en marzo del año pasado y en agosto ya la teníamos en dvd. //Hay que añadir que por aquí todavía no hemos visto “Ágora”, y un servidor la espera muy impaciente//.
¡Ven a cenar conmigo!
| Etiquetas: comida, Erasmus, fiestas, Fotos | Posted On 24 de marzo de 2010
Hace unos días leía en FormulaTV (sí, aunque esté en Italia sigo las audiencias de España), que Antena3 recuperaba el programa “Ven a cenar conmigo” pero en sus sobremesas. Es decir, en lugar de “a cenar…”, será “a comer…”. Pues bien, nosotros desde hace más de un mes, ya nos habíamos adelantado al estreno del programa.
Pero en Bolonia hemos ido más allá y hemos versionado el programa no sólo para la comida, sino también para la merienda, cena y hasta el desayuno. Y es que a veces hasta sin motivo, algunos amigos Erasmus nos hemos reunido alrededor de una mesa con platos típicos de cada país. Casi por casualidad cada uno de nosotros ha hecho de anfitrión, no sólo en su casa, sino de su país. Y además de “ospite” (huésped) de los otros. Eso sí, aquí no hay premio. O mejor aún, el premio es disfrutar de la compañía de los demás.
Comenzamos con los franceses. Ellos nos invitaron a merendar. Un kilo de harina, media docena de huevos y algo de leche sirvieron de ingredientes para los Crepes que prepararon. Luego el interior se rellenaba al gusto. Empezamos con los salados: “prosciutto cotto” (jamón york) , “formaggio” (queso) y hasta de “uova e pomodoro” (huevo y tomate). ¡Una delicia! Pero lo mejor estaba por llegar. Sacaron el bote de “nutella” y de “marmellata”…
Después llegó el turno de Frantisek, de la República Checa. Jugaba con desventaja porque es el único representante de su país en la ciudad. Pero estuvo a la altura del ‘programa’ y preparó una cena cuyo plato estrella era el bramborák. Unas tortas fritas hechas de puré de patatas, leche y jamón. Y para beber nos hizo una selección de varias cervezas autóctonas checas. El problema estuvo en que a ninguno nos gusta la “birra” (cerveza); menos mal que también tenía vino tinto de su país.
Vamos ahora con el país anfitrión. ITALIA estaba representada por Clara, una amiga de la ESN con quien desayunamos. Y es que el domingo a las 10h se abría el plazo de inscripción para el viaje con la ESN a Nápoles, y hay que inscribirse por internet. El problema es que somos más de 800 Erasmus y sólo hay 51 plazas. Y se agotan en cuestión de segundos ¡de segundos! En menos de un minuto y medio se acabaron las plazas. Clara como sabe que no tenemos internet (asegurado) en casa nos invitó a “fare colazione” (desayunar) con sus compañeros de piso. Desayunamos unos pancake para “succhiarsi le dite” (chuparse los dedos).
Y por fin llegó nuestro turno. ESPAÑA y su paella. Sabemos que así sólo alimentamos el tópico (nunca mejor dicho) pero nos apetecía invitarles a probar la receta de nuestras abuelas. Así que ayer, para celebrar que Rubén ha acabado sus exámenes en la Unibo y que hoy partimos a casa para Semana Santa, les invitamos a comer. Un geranio presidiendo la mesa y música de fondo de ‘Navajita plateá’ y el resto ya os lo podéis imaginar: sangría, paella, cartas… y olé.
Espero que os haya abierto el apetito. Nosotros vamos a terminar de hacer la comida (hoy para nosotros solos) y cerrar las maletas, porque en menos de cinco horas, estaremos volando a reunirnos con los nuestros.
Pero el Blog no se va de vacaciones: que todavía os tenemos que contar nuestros viajes a Umbría y Toscana…
Un abrazo, Salva.
Matola - Bolonia, Bolonia - Matola
| Etiquetas: Bolonia, comida, visitas | Posted On 17 de diciembre de 2009
Desde Valencia hasta Bolonia, con media hora de adelanto llegó Amada Pérez, la tercera “visita” que llega a Bolonia con la pasamos un puente muy navideño y también muy agradable. Desde el minuto 0 de su estancia en la ciudad se calzó las botas de andar y se abrochó bien el abrigo porque nada más llegar empezó a descubrir Bolonia a pie de calle. ¡Y nunca mejor dicho! Porque fueron sus pies (y los de Salva y los míos) los que se recorrieron parte del casco histórico de la ciudad, los que pisaron casi una decena de iglesias, los que entraron en varios palacios y los que se resintieron del frío y la humedad que congelaban las calles de la ciudad. Aunque no por ello nos quedamos en casa resguardados de la helada al calor de las estufas.
El primer día, con un trozo de pizza en una mano y la cámara de fotos y el paraguas en la otra, empezamos el primero de los tres recorridos que hicimos por Bolonia. Via Indipendenza, la catedral de San Pietro, el canal delle Moline, la basilica de San Petronio, la Piazza Maggiore, las callejuelas de la ciudad... y un como colofón a la primera jornada, un capuccino para recargar energías. Sin duda, un día agotador que terminó con la “cata” de una de las famosas exquisiteces culinarias del blog. Y hablando de comida… Con Amada descubrimos el restaurante boloñés donde hacen las mejores pizzas. (¡Enooooormes y baratas!). Éste nos lo apuntamos para futuras recomendaciones. Pero no sólo comimos pizza, también probamos la auténtica lasaña boloñesa (originaria de la Emilia-Romagna) y un gran surtido de postres en un clave histórico de bolonia, el Palazzo Re Enzo. Después de un ligero chaparrón una buena lasaña entra...
En los días siguientes: más frío, más monumentos, más caminatas y más comidas que quitaban el hipo. Bajo los pórticos pudimos ver a las “castañeras italianas” asando castañas y repartiendo cucuruchos (12 castañas = 2,50 €) y los escaparates engalanados con motivos navideños –aunque uno de ellos parecía más la portalada de la Feria de Abril que unas luces de Navidad–.
Y para poner la guinda al pastel, otro de los momentos a recordar y que no podía faltar fue el ya obligado “acto oficial de colgar el móvil”. Amada no se libró de dejar su huella en el balcón, y más siendo ella la “artífice” de tal idea.
Amada, esperamos que lo hayas pasado bien y que repitas la “aventura”. Y para los que aún no os habéis animado a hacer las maletas y a escaparos durante unos días a la ciudad de la mortadela, os pedimos que este año les escribáis a los Reyes Magos pidiéndoles un billete de avión a Bolonia.
¡Un abrazo!
Rubén
Hoy en el Mercado:
| Etiquetas: Bolonia, comida, Compras, Consejos | Posted On 11 de diciembre de 2009
Desde bien temprano hasta las siete de la tarde los olores se mezclan en estas calles del centro de Bolonia. Eso sí, pierde un poco el encanto cuando miras los precios. No es que sea excesivamente caro, pero es que en Italia todo está “per le stele” (por las nubes [literalmente: por las estrellas]).
Por mucho que diga precios, no se puede tener una idea de cómo están las cosas hasta que no das una vuelta entre la fruta y la verdura. Los precios en este lugar suelen ser un poco más caros que en supermercados como el Lidl, pero aquí los productos son frescos y de primera calidad. El pescado es de esta mañana. La carne está recién cortada. La fruta es de los campos del alrededor. Y la pasta ¡es fresca!
Hoy nos hemos dado una vuelta por el mercado; y más o menos los precios a 11 de diciembre están así:
*En Italia, al igual que podemos encontrar la sección de charcutería o pescadería, tienen en los mercados (y supermercados) una sección especial para la pasta. La fresca está recién hecha, generalmente de forma artesanal y con recetas tradicionales. Pero para comer pasta no hace falta gastarse mucho dinero, la que viene en paquetes suele estar a mitad de precio (por ejemplo: Spaguetti: 1€/500g).
Del resto de alimentos no sabemos si la diferencia con España es desorbitada o no, así que eso ¡os toca a vosotros comentádnoslo!
Un saludo, Salva y Rubén
La lista de la compra
| Etiquetas: Bolonia, comida, Compras, Consejos, Supermercados | Posted On 3 de octubre de 2009
Las provisiones en el frigorífico y los armarios no pueden escasear, y teniendo muy en cuenta que la economía estudiantil es cuanto menos boyante, muchos comienzan –o mejor dicho, comenzamos– a poner en práctica desde el minuto cero eso de ahorrar.
Para los futuros ERASMUS que vengan a Bolonia esta entrada puede orientarles a elegir la forma de gastar menos dinero. En Bolonia hay muchos supermercados. Entre los más frecuentados se encuentran Coop, Esselunga, Pam, Lidl y Conad. Luego están otros más pequeños como Crai y las tiendas de ultramarinos regentadas mayoritariamente por pakistaníes; y otros más grandes como Carrefour. Tras nuestras habituales visitas a estos lares, con la lista de la compra en mano, ya hemos sacado algunas conjeturas sobre quécomprar y dónde hacerlo.
He aquí un repaso a los supermercados más concurridos. He aquí cuatro ejemplos de cómo comprar en Bolonia.

Por mayoría absoluta, LIDL es el supermercado más barato. Aquí puedes encontrar productos de buena calidad a un precio bajo. A esta compañía alemana no hay quien le tosa, y es que en cuanto a calidad-precio, no tiene ningún competidor. Lo bueno: precios muy asequibles y verdaderas gangas en su sección de menaje y cosas para el hogar (ferretería, papelería, jardinería, ropa…). Lo malo: que están alejados del centro y ofrecen muy poca variedad en sus productos.

Tras Lidl, la siguiente opción es lidiar con “2x1”, “BIS”, “Offerta” e “Ribasso”. Es decir, un conjunto de estratagemas para intentar captar clientes y llenarse un poco más el bolsillo. Pero por orden de prioridades, el siguiente en la lista es PAM, un supermercado italiano al más puro estilo Mercadona. Lo bueno: productos muy variados, precios medios y ofertas semanales que no están nada mal. Lo malo: mala distribución y precios altos en algunos productos (¡Hay que saber mirar!) y en algunas secciones (léase Papelería).

El bronce se lo cuelga COOP. Otro negocio similar al anterior pero con un aire más descuidado. Lo bueno: Tiene una marca blanca, aparte de la suya propia, que es muy barata y compite por igual con las más caras. Lo malo: precios altos en productos básicos (ej. Huevos, fiambre…), dudosa estética y unos empleados obtusos (subrayo esto último), incapaces de tratar a los clientes.

Y por último, aunque se cae del podio por un motivo de peso, llega CONAD. Uno de los “medianos”, porque no es como Carrefour pero tampoco como el pakistaní de la esquina. Éste último constituye la forma perfecta de dilapidar el dinero a bocajarro. Como diría una conocida: “No hay color”. Lo que hay en Conad, lo puedes encontrar también en otro supermercado, y seguro que más barato. Lo bueno: Las ofertas de 2x1. Lo malo: precios poco competitivos por ser desorbitados. Menor variedad que PAM y COOP y algo alejado del centro.
Aquí os dejamos las direcciones de las “sucursales” a las que solemos ir.
Lidl: Via Sebastiano Serlio
Pam: Via Guglielmo Marconi
Coop: Via Montebello
Conad: Via Sant’Isaia
Esperamos que sirvan de ayuda.
Y ahora, ante la gran expectación que han despertado nuestras “delicias culinarias”, jajaja, os dejamos varias fotos de las siguientes "delicatessen" que hemos ido preparando. Y es que en una ciudad como Bolonia, conocida popularmente como “la grassa” (la gorda) por su excelente cocina, teníamos que dejar el listón bien alto como buenos "gourmets" que somos.
Siesta, ¿Qué fantástica, fantástica esta siesta?
| Etiquetas: comida, nosotros, Siesta, Spagna | Posted On 28 de septiembre de 2009
¡Nuestras camas!
Y es que nuestros vecinos del mediterráneo no entienden eso de irse ¡a dormir! después de comer. La primera tarde fue una de las pocas que pudimos disfrutar de un delicioso sopor vespertino, a pesar de que todavía estábamos sin cortinas y la persiana del dormitorio se había empeñado en no bajarse unos centímetros más, para tapar las rendijas por las que se colaba la luz. Pero el resto de tardes se ve que nuestros convecinos vieron que bajábamos de nuevo la persiana y decidieron echar mano de la taladradora, la pulidora, la radio y otros aparatos varios… para “disturbare” nuestra siesta.

Y por si esto es poco, a nuestros vecinos se añadió el personal de la Universidad y los de la asociación ERASMUS ESN, que decidieron programar dos presentaciones de bienvenida de 14:30 a 17:00 y de 15:00 a 19:00, respectivamente. Una hora intempestiva para los españoles. ¿A quién se le ocurrió la idea?
¿Podremos alguna tarde disfrutar de una buena siesta y cantar eso de “¡siesta, que fantástica, fantástica, siesta!”?
Y ahora, para todos aquellos que nos preguntan por la comida, aquí publicamos unas fotos de algunos de los platos que han ido a parar a nuestra mesa. ¡Y hechos con nuestras propias manos!
Tanti Auguri a te!
| Etiquetas: comida, fiestas, nosotros | Posted On 22 de septiembre de 2009
Para no quedarnos con ese sabor de boca, o mejor dicho, para quedarnos con algún sabor de boca, ya que no habíamos probado la tarta, nos fuimos a cenar a una “trattoria”. ¡Eso sí que es celebrar un cumpleaños en Italia! Tagliatelle al ragú y pizza Valentiella.
Y para terminar la noche nos acercamos a una fiesta de bienvenida Erasmus. El local estaba lleno de gente, y de todos los acentos. No conocíamos a nadie, así que nos costó un poco abrirnos. Pero tenemos un método infalible para comenzar una conversación: -“ci potete fare una foto?”. De esa forma comenzamos a hablar con una australiana que estudia en el conservatorio de Bologna y que nos presentó a unos amigos suyos turcos. Las primeras conversaciones suelen ser siempre iguales: “¿Cómo te llamas? ¿de dónde eres? ¿qué estudias? ¿has encontrado casa ya?...”
No duramos mucho allí, pero por lo menos ya hemos hablado con más gente aparte de con el casero y las cajeras del super. Supongo que ya conoceremos más gente a partir del jueves, que tenemos la presentación del curso en la Universidad.
Hasta entonces: Un saludo, Salva.
