Mostrando entradas con la etiqueta Bolonia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bolonia. Mostrar todas las entradas

Los Siete Secretos de Bolonia

| Etiquetas: , , | Posted On 23 de agosto de 2010

¡Si tenemos un Blog…! ya ni nos acordábamos. Y es que después de dos meses en España, volver por a esta web es caer en un cúmulo de recuerdos enorme. Por eso, Rubén y yo hemos decidido dejar paso a los nuevos Erasmus, que en apenas un mes comenzarán su aventura. A todos ellos; a todos vosotros que nos habéis estado siguiendo (o nos acabáis de encontrar buscando en Google “Erasmus en Bologna”), os animamos a abrir un Blog. Contadnos vuestras aventuras y compartir vuestra experiencia italiana. Contagiarnos de vuestras vivencias y sobre todo: dadnos mucha envidia, disfrutando tanto como lo hemos hecho nosotros.

Por nuestra parte, no podíamos despedirnos sin descubriros una cosa. En realidad, siete. Ya lo veníamos avisando desde hace mucho tiempo, pero lo fuimos dejando y al final no lo hemos contado. Es un secreto. Bueno, son “sette”. Siete secretos que se esconden en Bolonia. Siete cosas que pasan desapercibidas para los turistas, pero que todo estudiante tiene que encontrar. Debe encontrar. Porque son siete secretos que sólo se revelan a quien ha recorrido la ciudad varias veces; de puerta a puerta.


Lo bueno que tienen los secretos es que son secretos. No se pude decir dónde están. Ni te los pueden enseñar. Los tienes que descubrir. Fue lo que hicimos nosotros en Bolonia, y lo que les dijimos a todos lo que vinieron a visitarnos. Por eso no vamos a revelaros su localización. Y os pedimos que vosotros tampoco lo hagáis, ni ahora ni a quien os visite. Porque el encanto que tiene Bolonia es que sólo muestra sus encantos quien de verdad vive la ciudad. Pero no vamos a ser “cattivi” y os vamos a dar unas pistas…


“I Sette Segretti”:

1. La Finestrella

Es quizás uno de los más famosos. Un secreto a voces. Y en este Blog lo hemos fotografiado varias veces. Según cuentan los libros de historia, existían varios canales navegables por medio de la ciudad, y se llegó a conocer a Bolonia como la “piccola Venezia”. Los usaban para trasportar mercancía y para hacer girar los molinos de los talleres. Durante una de las reformas urbanística de la ciudad, la mayoría fueron soterrados y reconvertidos en cloacas. Pero hubo uno que sobrevivió y todavía hoy fluye por una calle de la ciudad. Desgraciadamente no está a la vista de todos, sino en un patio de luz. Y sólo se puede ver a través de una pequeña “finestrella” que está en Via… [y hasta aquí puedo leer].


2. L’arco della Voce

¿Alguna vez te han dicho que las paredes oyen? Pues en el corazón de Bolonia puedes comprobar que hasta los arcos trasportan tu voz. Si le confiesas un secreto a la estatua del patrón de la ciudad, lo oye la de san Doménico, que desde enfrente se refugia bajo el mismo arco. Eso sí, la penitencia por oír la voz del de enfrente es colocarse cara a la pared… [y hasta aquí puedo leer]


3. L’inferno a casa

Cuentan las lenguas antiguas, que en una concurrida plaza de la ciudad vivía una familia aristócrata conocida por las rencillas internas que tenían. Cuando el padre de familia mando esculpir los rostros de todos los que habitaban en aquel palacete, el arquitecto se la jugó. Y es que entre las caras de los hijos y hermanos del mecenas esculpió el rostro del demonio para ejemplificar que en medio de todos ellos habitaba Lucifer. Y todavía hoy sigue su efigie observando a todo el que pasa por la Piazza… [y hasta aquí puedo leer].


4. Il sole in un buco

Este secreto sólo se puede ver cuando el sol está en lo más alto (y sólo en los meses de noviembre a marzo). Justo en ese instante el Astro Rey se empequeñece hasta colarse por un agujero del techo. Y cae sobre una línea dorada marcando el día exacto en la meridiana más larga del mundo, dentro de la Chiesa di… [y hasta aquí puedo leer].



5. Un minuto di silenzio

Justo donde más carreras se suceden porque no se llega a tiempo, el tiempo se detiene. Y es que al terminar la IIGM unos terroristas quisieron parar el avance de la democracia. Pero sólo consiguieron detener las manecillas a las 10.25h de un 2 de agosto. Encontrar ese reloj no sólo es hallar un secreto, sino recordad a todas las víctimas del fascismo italiano. Sus nombres se pueden leer justo debajo del Orologio della… [y hasta aquí puedo leer].


6. Cannabis protectio

No es italiano, es latín y es que hubo una época en la que el pan era “vita”, el vino “laetitia”, las flores tenían un “cantone” y el cannabis estaba “protectio”. Prueba de ello es que hoy podemos saber dónde se resguardaba el vendedor de las hojas de cáñamo, ya que todavía se puede leer esas inscripciones en el techo de un arco de Vía… [y hasta aquí puedo leer].


7. Prospettiva eccitante

La última de las leyendas es la más famosa de Bolonia. Y hace referencia a la estatua de la plaza central de la ciudad. Cuentan que el arzobispo, cuando salió de la Basílica, se escandalizó ante el grosor varonil del dios pagano que presidía la fontana central y mandó rehacer la estatua. El escultor tuvo que obedecer, pero no se resignó sólo a cortar el miembro a su obra e incluyó unos cuantos cambios más. De tal forma que aparentemente vemos al dios desnudo en reposo, pero cuando encontramos la perspectiva adecuada, podemos estimular sus dotes. Eso sí, este efecto sólo se puede ver desde la posición adecuada, que es desde… [y hasta aquí puedo leer].


Ya está. Son todos los que están. Pero no están todos los que son.

Y es que Bolonia ofrece “cento e una cosa” para ver. Se podría decir que a parte de estos, cada un tiene sus propios secretos. Esos lugares con encanto que sólo uno conoce y que revela a quien quiere. Prueba de ello es que durante nuestra estancia nos llegaron varias versiones sobre los secretos. Os hemos contado la más extendida, porque las demás eran muy confusas o directamente inventadas.

Quizás si tuviéramos que añadir uno más a nuestra lista, incluiríamos uno que sólo nosotros, los Erasmus, lo podríamos considerar como secreto. Se trata del origen de todo…

Resulta que uno de los primeros edificios de la Università Alma Mater, situado en pleno centro, están estampados los escudos de todos los Doctores Honoris Causa que han pasado por la ciudad. Entre ellos el escudo del primer Erasmus. La heráldica de Erasmo de Rotterdam. Encontrarlo entre los centenares de escudos es una ardua tarea, pero fotografiarse con él es obligación de todo descendiente de Erasmo.

Y así, con el escudo del primer estudiante Erasmus, cerramos este post de secretos y leyendas. Y os emplazamos a buscarlos una vez que lleguéis a Bolonia. Pero sabed que el verdadero objetivo no es encontrarlos, sino disfrutar de la ciudad y dejaros encantar por ella mientras recorréis sus calles y plazas medievales.

Un abrazo, Salva

Cómo encontrar piso en Bolonia y no morir en el intento

| Etiquetas: , , , | Posted On 13 de mayo de 2010

Queda poco para decir adiós al curso académico y también para despedir este año Erasmus. A nosotros en particular nos queda un mes y tres días. Pero a otros muchos les queda un largo camino que empieza oficialmente en septiembre. Para aquéllos que comienzan ya a planear su estancia durante el próximo curso, aquí van unas recomendaciones sobre cómo encontrar piso en Bolonia y pasar el estrés que ello provoca.

¿Por dónde empezar?
A través de internet. Foros, páginas web, blogs… cantidad de información en la red de la que extraer las primeras ideas, aunque siempre caóticas y confusas. Desde aquí, queremos contaros nuestra experiencia, cómo encontramos piso rápidamente y nos ahorramos varios dolores de cabeza y también más noches de la cuenta en hoteles.

Por estas fechas, a través de la red dimos con la página web de Bussola, una asociación sin ánimo de lucro que facilita la búsqueda de alojamiento a los estudiantes que llegan a Bolonia. Allí, después de registrarnos gratuitamente online, pudimos ver las ofertas de pisos que había colgadas en la web. Los anuncios explicaban: el precio y los gastos que entran o quedan fuera del alquiler, la orientación y zona de la ciudad y demás aspectos. En Bussola puedes hacer una búsqueda personalizada dependiendo el tipo de alojamiento que prefieras.


Tipos de alojamiento
- Monolocal: es una gran habitación tipo loft en la que cocina, comedor y dormitorio están juntos, a excepción del baño. Ventaja: Son muy económicos. Desventaja: Algunos son muy pequeños. No apto para aquéllos que estén acostumbrados a vivir en estancias espaciosas. (Nosotros vivimos en un monolocal 'la mar de apañao').
- Bilocal: igual que el anterior pero con una habitación más.
- Camera Singola: Habitación individual en una casa en la que tienes derecho a usar el baño, cocina y salón. Ventaja: tranquilidad y privacidad. Desventaja: precios muy caros. Normalmente en las casas suelen convivir 4, 5 o 6 personas, por lo que la intimidad es compartida.
- Camera Doppia: Habitación doble compartida, similar a la anterior. Ventaja: ideal para ir con un amigo. Desventaja: Puede que el precio no compense el estado de la habitación, y como en toda casa con compañeros de piso, pueden haber “divergencias”.

No obstante, no se pueden sacar conclusiones a la ligera sin venir a Bolonia y juzgar con vuestros propios ojos cuál es la mejor elección. En este caso, una imagen vale más que mil palabras.
Nosotros buceamos por la Bussola e hicimos una lista con las casas que queríamos ver. Llegamos en julio (aconsejamos, si es posible, venir en julio o agosto) a Bolonia y con la lista en la mano recorrimos las calles boloñesas buscando alguna de las casas que sería nuestra morada en un futuro no muy lejano. A la vez que andábamos y desandábamos descubríamos los encantos de la piccola Bologna.

¿Dónde hospedarse para tan sólo unos días?
Nosotros encontramos el Hotel Holiday en vía Bertiera. Un hotel céntrico, limpio y con un servicio muy agradable. El precio fueron 25 euros cada noche con desayuno incluido. Pero hay otras opciones: Hotel University, Hotel Paradise o el famoso albergue San Sisto (económico pero con malas referencias).


Una vez en la ciudad nos dirigimos hasta la oficina de Bussola, en vía Zamboni 62/B, y allí gracias a una empleada pudimos contactar mejor con los caseros, ya que ella se encargaba de llamar por teléfono y tratar con los arrendadores. (Aunque vengas con la lista hecha de casa, no es mala idea acercarse y buscar con los empleados de Bussola nuevas ofertas, ya que ellos te orientarán mejor).

Consejo: Venir en verano que es cuando menos afluencia de estudiantes hay, ya que en septiembre llegan todos y se forman colas kilométricas para ser atendidos (o “mal atendidos”). En julio no tuvimos que esperar y pudimos volver al día siguiente sin pedir cita ni nada por el estilo. Sin embargo, en septiembre despachan a la gente de forma rápida y sin compadecerse de la desesperación de los estudiantes.
¡¡No lo dejéis la búsqueda del piso para el último momento!! Que las consecuencias se pagan durante 9 meses.

Por otra parte, si lo preferís, se puede dar una vuelta por toda vía Zamboni, la calle de la universidad, y enloquecer ante tantos anuncios pegados con celo en las columnas y paredes de los pórticos. No es una mala idea, sólo que cuando llevas media docena de anuncios, todos te parecen iguales y no sabes por cuál decantarte.

¿Cuánto cuestan los alquileres?
Decir cifras a bote pronto es un sin sentido. Es necesario venir aquí y observar el estado y las condiciones de la que será tu casa durante 6 o 9 meses. Nosotros hemos llegado a visitar auténticos zulos y habitaciones insalubres por las que los dueños pedían alquileres desorbitados.
No obstante, por una habitación individual se paga alrededor de los 380 – 400 euros. Depende siempre de la zona dónde se encuentre el edificio, los metros… Por una doble, se paga alrededor de 220, 250, 270… aproximadamente, por cabeza, no a dividir entre dos personas.
Por los bilocales no sé el precio exactamente, pero nosotros por nuestro monolocal pagamos 250 euros y tenemos la casa para nosotros solos.

Aspectos a tener en cuenta sobre el alquiler
1. Orientación
: Bolonia es como un círculo pequeño que se recorre de extremo a extremo en tres cuartos de hora, por lo que todo está cerca. Lo mejor es vivir dentro de las “murallas”, está todo mejor conectado (supermercado, facultades, centros de ocio…). Aunque si bien es cierto que los alquileres fuera de la muralla son más económicos, compensa poco el ir cogiendo autobuses, o desplazarte en bicicleta cuando todo el mundo llega en unos minutos al centro.

No obstante, las casas del centro tienen la desventaja de ser bastante viejas y en algunos casos la instalación de la calefacción o el estado de las paredes y el inmueble deja mucho que desear… a lo que hay que añadir que cada año pasan de mano en mano y los inquilinos no las cuidan muy bien. Pero esto es relativo, en Bolonia se encuentran cantidad de gangas.

¿Cómo decantarse por la elección? --> Mirar si queda cerca de tu facultad, si hay buenas conexiones de bus, si tiene supermercados cerca, si está en una zona ruidosa (Via Petroni, Via Zamboni, Via delle Moline, Via del Pratello).

2. Que la casa tenga electrodomésticos (que funcionen) (nevera, lavadora y microondas: imprescindibles), (horno: es accesorio y por 30 euros puedes comprar uno en Carrefour o Lidl), (televisión: se echa de menos cuando no está). Parece mentira, pero muchas de las viviendas no poseen lavadora, los frigoríficos se encuentran en un estado deplorable y a veces el televisor que hay encima del mueble no funciona (suele ocurrir).

3. Gastos: en muchos alquileres entran la cuota de la comunidad o la basura; en otros la calefacción y las dos anteriores; y en otros incluso el agua. Depende del tipo de edificio los gastos varían. Por lo general: agua, luz, internet, calefacción y demás van aparte.

4. Fianza: normalmente en todas las viviendas piden un depósito, un dinero a cuenta que suele ser el alquiler de uno o dos meses. Las fianzas suelen rondar los 400-500-600 euros. (En nuestro caso, en julio “apalabramos” nuestro monolocal con 200 euros (100 cada uno) y al llegar en septiembre, el casero nos esperaba en la puerta para darnos la llave y pagar el resto de la fianza, 300 euros). Esto es lo más cómodo, pues vienes con la seguridad de saber dónde dormir la primera noche y evitas gastar dinero en noches de hotel.

Consejo: Atender bien al reglamento del contrato para que nadie os juegue una mala pasada u os reclame algo que no estaba fijado. Aclarar el "papeleo" y todo aquello que tenga que ver con el dinero. Aunque normalmente no suele haber problemas, ya que las casas que ofrece Bussola tienen buenas referencias de las viviendas, pues si en alguna se quiere estafar a los estudiantes, la asociación toma medidas.

Residencias
Las residencias de estudiantes son otra opción. Nosotros no conocemos los trámites ni el ambiente que se vive allí. Pero por nuestra experiencia y la de algunos compañeros recomendamos vivir en una casa propia. No hay horarios, dispones de más libertad, se estrechan más lazos con los compañeros de piso… Simplemente, es más cómodo y menos costoso.

Algunas residencias son:



Por otro lado, Viaje a Bolonia es un blog que seguramente los próximos Erasmus conocéis. Ahí podéis encontrar información al detalle y mucho más completa en algunos aspectos concretos. Ésta es la dirección: http://viajeabolonia.blogspot.com/

Y hasta aquí puedo leer. Espero haber despejado dudas. Para lo que necesitéis… ¡aquí estamos! E insisto, esta entrada sólo es orientativa. Lo que nosotros digamos es muy relativo, ya que hace falta venir a Bolonia para ver realmente qué nos depara la Erasmus.

¡Saludos!

Rubén

101 cosas que hacer en Bolonia

| Etiquetas: , , , | Posted On 2 de mayo de 2010

El pasado día 23, Sant Jordi, me pasé por una de las muchas librerías que llenan la ciudad. Hay una al lado de las Dos Torres, otra en medio del mercado medieval, en la calle principal… y hasta hay una ¡dentro de una torre! En esta última encontré este libro, que fue el que le regalamos a Frantisek por su cumple. Y es verdad, Bolonia ofrece la posibilidad de hacer 101 cosas ¡y muchas más! Aunque esa no sea la primera impresión que da.

Por ejemplo, nuestra primera opinión de la ciudad fue un desaliento. Nosotros llegamos en Julio para buscar piso y el primer contacto fue el del trayecto del aerobús a la estación [5€ que se pagan directamente al “autista” (conductor) en la puerta del aeropuerto]. Desde la “naveta” (autobús urbano) pudimos ver a grandes rasgos lo que nos depararía nuestra casa durante la Erasmus: las paredes están pintarrajeadas, los edificios son viejos y están algo sucios, conducen muy mal y las calles están llenas de tendidos eléctricos y cables del tranvía.

Pero afortunadamente las primeras impresiones no siempre cuentan.


Vale que Bolonia no sea tan bella arquitectónicamente como Florencia. Ni tan turística como Venecia. Ni tan histórica como Roma. Ni tenga el nivel de vida de Milán. Ni el número de habitantes de Nápoles. Pero Bolonia tiene algo que las demás no tienen. Un encanto particular. Un ambiente estudiantil acogedor. Unos pórticos que cubren casi la totalidad de las aceras. Una basílica que es la cuarta más grande del mundo. Unas torres que conforman una silueta única de la ciudad… Y encima es la capital europea de la cultura.

Es verdad. Hay 101 cosas que hacer aquí. Cientos de lugares que visitar. Y ahora con el buen tiempo, más todavía. Y estos son algunos de los ejemplos de esas cosas que se pueden hacer en Bolonia, por ejemplo en 72 horas:

1. Asistir a los espectáculos espontáneos de artistas callejeros en piazza Maggiore

2. Imaginarse cómo sería la basílica de San Petronio, que estaba destinada a ser la mayor del mundo.

6. Leer una revista, escuchar poesía o ver un film en Sala Borsa, la biblioteca más grande de Bolonia.

8. Sentarse en el teatro del Archiginnasio (donde se estudiaba anatomía, en piazza Galvani)

12. Recorrer las calles del mercado medieval de Via Pescheria Vecchia
14. Comer “tagliatelle al Ragù” (a la boloñesa). Nosotros recomendamos cualquier restaurante de Via Irnerio. También hay que probar la lasaña típica de la región.

17. Perderse en el Ghetto ebraico de la ciudad. Situado entre Via Zamboni y Via Oberdam hay decenas de callejuelas y estrechos callejones que rompen con la armonía línea del resto de la ciudad.

20. Visitar las “siete chiese” (siete iglesias). En Santo Stefano, el conjunto cristiano lo conforman siete templos, cada uno de una época artísitca.

24. Visitar las ocas de los “Giardini Margherita”.

25. Aprenderse de memoria los nombres de las puertas de la ciudad. Actualmente se conservan todas las puertas y parte de la muralla que rodeaba la ciudad en la época medieval y que dan nombre a los barrios. Y es que desde cada puerta sale una calle que confluyen en el centro, en las Dos Torres.
27. Visitar la tumba de Santo Domingo.

30. Ir a la caza de los jardines secretos. Muchos antiguos palacetes convirtieron sus patios internos en jardines y hoy, através de mirillas y rejas se pueden descubrir decenas de ellos.

36. Recorrer sus más de 38 kilómetros de arcos que protegen las aceras.

43. Visitar la capilla Sixtina medieval de Bologna: el oratorio de Santa Cecilia.

[…]

101. Subir a la torre Asinelli. ¡Ojo! Esto sólo lo puedes hacer si te has licenciado ya, porque la leyenda cuenta que si subes durante tu época de estudiante del Alma Mater, no te graduarás…

Estos son sólo algunos ejemplos de la larga lista del libro de Margherita Bianchini, autora del libro que curiosamente estudió en la misma Facultad que nosotros. Eso sí, hay una cosa que no ha incluido en el libro (es obvio que no todo cabe en 327 páginas); pero creo que lo ha hecho a propósito. En concreto son siete cosas. Y es que Bolonia ofrece “Sette Segreti”, imperceptibles para el ojo del turista convencional. Pero que todo Erasmus tiene que descubrir y ver.

No busquéis en Internet; ni le preguntéis a veteranos Erasmus: NO os van a decir dónde están escondidos… nosotros iremos desvelando cada semana uno de ellos (sin decir su emplazamiento); así os obligamos a venir a Bolonia a descubrirlos…

Porque Bolonia tiene 101 que hacer y 7 por descubrir.

Un saludo, Salva.



Se nota, se siente...

| Etiquetas: , , | Posted On 5 de abril de 2010

¡EspaÑa está presente!

Llevamos 6 meses en Bolonia y podemos afirmar que pocas veces hemos echado de menos nuestro país. Vale, es cierto que el jamón y todo lo que tenga que ver con la comida española aquí no lo encontramos, y que en más de una ocasión nos han dado ganas de coger un avión y plantarnos allí para la paella del domingo. Pero lo cierto es que nuestro país está muy presente en la vida boloñesa, y no precisamente porque el 60% de los Erasmus en Bolonia sean españoles.

En los supermercados, por las calles, en los cines, en las librerías, en los hoteles… y por supuesto en nuestro balcón. España está por todas partes. ¡Echad un vistazo!

Punto nº1: La bandera

Los primeros días en Italia los dedicamos a encontrarles acomodo a todos los bártulos que trajimos desde Alicante. Nosotros, como todo Erasmus, también nos echamos un par de banderas al bolsillo para colgarlas en algún sitio. En Italia es fácil ver banderas nacionales expuestas en los balcones durante todo el año, y no sólo para los eventos deportivos como ocurre en España. Nuestras vecinas de arriba tienen colgada en el balcón la bandera sarda y los de enfrente, la italiana con la inscripción “Arezzo” (una ciudad de la Toscana). Así que nosotros, ni cortos ni perezosos, colocamos la nuestra en el balcón. (En el álbum Picasa están las fotos).

Punto nº 2: La comida

¿Quién nos iba a decir que los tomates que le echamos a las ensaladas o esos ajos que nos dejan un olor casi permanente en los dedos, provenían de ¡Murcia! Los pimientos, el atún, las aceitunas… Todo producto “made in Spain”.

Punto nº3: La cultura

En Bolonia no hay plaza de toros ni ningún cortijo andaluz, pero lo que sí hay son carteles por las calles más transitadas ofreciendo clases de flamenco. Y es que el tópico de que sólo atrae a alemanes, ingleses o japoneses debe hacer un hueco para los italianos. Y si no, ved las fotos.

Punto nº4: El ocio

Los comercios boloñeses saben que por las arterias de la ciudad fluye sangre española. Por eso, muchos exhiben en la entrada el cartel: “Se habla español”. Paseando una tarde por el centro histórico, nos fijamos en el escaparate de una de las tantas librerías que están repartidas por el casco urbano. ¡Pero si es Letizia! ¡La princesa! No, no estaba comprando un libro sino que aparecía en un libro. ¿Recordáis esa “escandalosa” portada de Letizia con Carla Bruni que tanto revuelo causó en nuestro país? Pues aquí en Italia ha dado hasta para escribir un libro. (Fimmini de Pietrangelo Buttafuoco, por si a alguien le interesa).

Pero no sólo en libros encontramos damas cañís, pues nuestra Penélope también se cuela en los cines de la pequeña Bolonia. En noviembre se estrenaba en Italia “Los abrazos rotos”, -cuando los españoles la vimos en marzo del año pasado y en agosto ya la teníamos en dvd. //Hay que añadir que por aquí todavía no hemos visto “Ágora”, y un servidor la espera muy impaciente//.

Y ya para terminar dos cosas. Una: los hoteles. Dos grandes cadenas hoteleras de nuestro país (AC Hotels y NH Hoteles) se han instalado en Bolonia. Este último se encuentra a 5 minutos de casa y pasamos por delante de él todos los días, por lo que la bandera española que cuelga del mástil, nos recuerda siempre de dónde venimos. Y Dos: un anuncio del Ministerio de Cultura que encontramos en el tablón de anuncios del Dipartimento di Scienze della Comunicazione. ¿Qué hacía el Ministerio de Cultura publicitándose en Bolonia?

En fin, entre arcos y pasta, esperamos seguir encontrando atributos que nos recuerden a la tierra del “paella, toros y olé”.


¡Un saludo!

Rubén

Ciudad sin ley

| Etiquetas: , | Posted On 31 de enero de 2010

Ha pasado una semana desde el examen de Política y ahora vamos a por el último, que será mañana con Psicología. De momento no nos podemos quejar de cómo ha ido la cosa. Finalmente el primer “appello” (convocatoria) ‘no ha sido tan fiero como lo pintaban’ y lo hemos podido superar.

Estos días hemos estado tan inmersos en el estudio, que casi se nos había olvidado que estamos de Erasmus. ¡Si hasta se nos ha olvidado actualizar el Blog! Tampoco hay mucho que contar, salvo que ha vuelto a nevar y que hemos probado nuevas recetas culinarias. Otra noticia que se nos ha pasado por alto esta semana, es que Bolonia se ha convertido en “una città senza legge” (en una ciudad sin ley). O por lo menos, así tituló la prensa local el pasado martes.

En Italia los periódicos son muy tremendistas,y en realidad Bolonia sólo se había convertido en una ciudad sin nadie que haga la ley. Y es que el “sindaco” (alcalde) de la ciudad ha dimitido. Y eso que sólo llevaba en el puesto desde Junio. Al parecer el “primo cittadino” (primer ciudadano, nombre que recibe el cargo de alcalde) ha usado fondos públicos para irse de viaje con su novia (y ex secretaria).

Hasta en Italia tienen su propio caso Gürtel. Así pues, hasta el 28 de Marzo cuando se celebren las elecciones anticipadas, la ciudad estará sin nadie que la gobierne.

Por nuestra parte nosotros, seguiremos con nuestro Plan, y ya estamos pensando qué haremos después de exámenes. Con el calendario en mano hemos puesto fecha a la mayoría de los próximos viajes [ver sección: “próximas salidas”]. El primero de ellos será de vuelta a casa; y es que la semana que viene volveremos a España a hacer un examen en la UMH. ¡Pero sólo serán seis días! Y cuando regresemos a Italia… ¡Carnaval!

Con máscara o sin ella iremos el sábado 13 a Venecia a disfrutar del “carnevale” más famoso de Europa. Tranquilos que haremos fotos e intentaremos grabar un reportaje para luego colgarlo aquí en el Blog.

¡Vaya Plan nos espera! Salva.

30 razones para venir de Erasmus a Bolonia (II parte)

| Etiquetas: , , , , | Posted On 22 de enero de 2010

Después de una agotadora jornada de estudio, toca momento de respiro y… ¡blog! Aquí llega la segunda tanda de razones para venir de Erasmus a Bolonia.

1. Porque es una ciudad muy abierta y tolerante gracias a la pluralidad de sus gentes. (En Bolonia conviven multitud de personas de distintos países y de distintas partes de Italia).


2. Porque los boloñeses son personas muy humildes, trabajadoras y generosas. Todos los italianos coinciden en ello. Tienen un carácter muy humano.

3. Porque es una ciudad que en los recorridos turísticos siempre pasa desapercibida en pos de Florencia o Pisa. (Y éstas dos no reúnen ni la mitad de encanto que Bolonia).

4. Porque en contra de lo que muchos digan, Bolonia no es una ciudad cara. Al contrario, hacer un Erasmus en Bolonia es mucho más barato que hacerlo en Milán, Florencia o Roma.

5. Porque el clima de Bolonia es muy “completo”. En invierno tienes algo de frío y nieve (sin subir a los Alpes) y en verano calorcito y playa (yendo a Rímini en tren, un pueblecito cercano).

6. Porque es la cuna de célebres personajes como Marconi, Pasolini o la gran Raffaella Carrà. (Esta última muy querida por la comunidad italo-española).

7. Porque es una ciudad pequeña que puedes recorrer a pie, de punta a punta, sin necesidad de coger ningún transporte.

8. Porque se mueve a dos ruedas. Bolonia posee una extensa red de carriles bici que permiten desplazarte de forma sencilla, económica y además saludable.

9. Porque puedes conectarte con tu portátil a la red wi-fi de la ciudad de forma gratuita. (Hay puntos wi-fi en la piazza Maggiore, Via Zamboni, piazza Galvani, Via Rizzoli...). – Un punto positivo para los Erasmus que las primeras semanas aún no tienen internet.

10. Porque siempre hay algo en Bolonia. Números de malabaristas a pie de calle, ferias de artesanía, conciertos improvisados de carácter benéfico en alguna plaza…

11. Porque en noviembre celebra una de las ferias del chocolate más ricas y famosas de Italia. ¡El Cioccoshow!

12. Porque es una ciudad medieval con un encanto muy particular. Aquí el mercadillo medieval es permanente los 365 días del año.

13. Porque Bolonia no merece la fama que le está dando el dichoso Plan, ya que aquí no existe el plan como lo conocemos los españoles.

14. Porque te obliga a volver a la ciudad, después de acabar la Universidad, para explorar un rincón que no pudiste ver durante tu Erasmus: la subida a la torre Asinelli.

15. Porque esta razón la debes escribir tú después de hacer tu Erasmus en Bolonia.

¿Acaso no son razones de sobra para venir de Erasmus a Bolonia?

¡Saludos!

Rubén

30 razones para venir de Erasmus a Bolonia

| Etiquetas: , , , , | Posted On 13 de enero de 2010

Estas fechas de principios de enero son muy señaladas y no porque lleguen las rebajas, porque comience la cuesta de enero o porque las Universidades den el pistoletazo de salida a su periodo de exámenes. No. Estas fechas son importantes porque a los futuros Erasmus del curso ‘10/’11 les adjudican definitivamente los destinos de sus becas. Así que para aquéllos/as que en septiembre vuelen hacia Bolonia y para los/las que están indecisos/as sobre qué destino coger… ahí van unas cuantas razones (de peso) para venir de Erasmus a Bolonia.

1. Porque tiene la universidad más antigua de Europa (y la tercera más antigua del mundo) y un elenco de profesores magnífico, entre los cuales figura el mismísimo Umberto Eco. //En la Universidad de Bolonia estudiaron personajes tan importantes como: Dante Alighieri, Nicolás Copérnico y Petrarca//


2. Porque es una ciudad estudiantil, joven y dinámica que está hecha casi “por” estudiantes y para estudiantes gracias a toda la oferta cultural y de ocio que ofrece (festivales, museos, pubs y discotecas, la pinacoteca nacional italiana…).

3. Porque es la ciudad europea que más estudiantes Erasmus recibe. Y esto es lo más positivo de la “experiencia Erasmus”, el intercambio cultural entre personas de diferentes nacionalidades.

4. Porque además de gente de todas partes de Europa, la comunidad Erasmus española está muy presente en la vida boloñesa, por lo que los españoles nunca nos olvidamos del “paella, toros y olé”.

5. Porque al ser una ciudad universitaria se adapta a las condiciones de los estudiantes (amplia oferta de alquileres de pisos, precios razonables, comedores para alumnos, gran cantidad de copisterías, librerías y bibliotecas, descuentos en cines y tiendas…).

6. Porque hay varias asociaciones que ayudan a los Erasmus a integrarse en su “nueva vida” en acciones como buscar piso, organizar fiestas, excursiones…

7. Porque los locales de “marcha” cierran más tarde que en otras ciudades italianas, aunque la hora de cierre sea las 4 de la madrugada (o las 3:30 en algunos sitios).

8. Porque posee el núcleo ferroviario más importante de Italia y dada su céntrica ubicación puedes viajar a casi todas las ciudades más importantes de Italia (Florencia, Verona, Milán, Venecia, Turín o Roma) por poco dinero.

9. Porque su aeropuerto es uno de los que mayor tráfico aéreo posee Italia. (Y tiene conexiones aéreas de bajo coste a Londres, París, Oslo y Frankfurt, entre otras ciudades).

10. Porque según los extranjeros y los propios italianos es la ciudad de Italia donde mejor se come. (La gastronomía boloñesa es de las más ricas del país).

11. Porque tiene la salsa para pasta más famosa de todas: la salsa ragú o salsa boloñesa.

12. Porque los tortellini, la mortadela o la lasaña nacieron aquí. No encontrarás una sola tienda que no exhiba en sus vitrinas alguno de estos 3 alimentos típicos.

13. Porque la mayoría de sus calles desprenden olor a leña, pizza y pasta. (A saber... Via Piella, Via Augusto Righi, Via Guglielmo Oberdan y Via Montegrappa).

14. Porque tiene más de 37 kilómetros de pórticos (de distintos órdenes arquitectónicos) sobre los que pasear y bajo los que resguardarte del frío o de la lluvia. (Toda una ventaja porque no necesitas paraguas en los días de lluvia o nieve).

15. Porque atesora una riqueza histórico-cultural que resulta envidiable. Desde sus torres monumentales hasta sus cientos de iglesias y claustros.

Y hasta aquí, fin de la primera parte. En la próxima entrada, más razones para marcar Bolonia en la solicitud de destinos Erasmus (y no Erasmus; ya que estas 15 de las 30 razones, también sirven para aquéllos que quieran poner en práctica eso de... "la vida turista").

¡¡Saludos!!

Rubén

Let it snow, let it snow, let it snow!

| Etiquetas: , , , | Posted On 18 de diciembre de 2009

Hace muchos años, un niño en 1º de primaria aprendía a leer en el colegio con los cuentos de “Quino y sus amigos”. Cada semana en clase, leía un nuevo capítulo de las aventuras de este personaje: “Un día de diciembre, Quino se despertó y vio por la ventana como todos los colores de la calle habían desaparecido, todo se había quedado de color blanco. Era la primera vez que veía la nieve”. El joven lector que seguía las aventuras de Quino, se quedó maravillado con la idea de ver un día cómo todo aparecería nevado. Esa misma tarde, el niño le preguntó a su madre cuándo iba a nevar en su ciudad, en Elche. La madre le respondió: “Salva, aquí no puede nevar porque estamos al sur, muy cerca del mar”. Quien iba a decirle a ese niño, que quince años después, aunque en otra ciudad, se despertaría y al mirar por la ventana sentiría lo mismo que sintió Quino: ver cómo todos los colores dejan paso al blanco. ¡Está nevando en Bolonia!


Ayer, desayunamos frente a la ventana viendo como los copos de nieve iban cayendo sobre el patio interno al que da nuestra casa. Y aunque teníamos planeado pasar apuntes toda la mañana, nos liamos la bufanda al cuello y salimos a ver caer la nieve sobre Bolonia.


Leímos en los periódicos que las temperaturas iban a descender ¡y vaya si han bajado! Desde el pasado lunes los termómetros no suben de los números negativos. De hecho, ya el lunes cayeron los primeros copos, y muy ilusionados salimos a ver la “Stazione Centrale” cubierta de blanco. Pero desgraciadamente tuvimos que regresar pronto a casa, porque a “mezzogiorno” (mediodía) tenía que venir el fontanero para cambiarnos el radiador que se rompió esa misma noche, inundándonos toda la habitación. ¡Imaginaos nuestra cara! Nevando fuera, y nosotros esperando en casa al “idraulico” (fontanero)

Menos mal que el ayer jueves volvió a nevar y (ya con el radiador cambiado) pudimos salir a tirarnos bolas de nieve. ¡Ah! Y lo mejor es que las previsiones son de seguir nevando todo el fin de semana… con lo cual nos despediremos de Bolonia ‘de color blanco’



Desde aquí, os mandamos un fuerte abrazo, Salva.

Matola - Bolonia, Bolonia - Matola

| Etiquetas: , , | Posted On 17 de diciembre de 2009

Así es como se presentaron las dos desconocidas porque este puente de la Inmaculada vino a divertirse al Homiguero… ¡perdón! a Bolonia… ¡Amada!

Desde Valencia hasta Bolonia, con media hora de adelanto llegó Amada Pérez, la tercera “visita” que llega a Bolonia con la pasamos un puente muy navideño y también muy agradable. Desde el minuto 0 de su estancia en la ciudad se calzó las botas de andar y se abrochó bien el abrigo porque nada más llegar empezó a descubrir Bolonia a pie de calle. ¡Y nunca mejor dicho! Porque fueron sus pies (y los de Salva y los míos) los que se recorrieron parte del casco histórico de la ciudad, los que pisaron casi una decena de iglesias, los que entraron en varios palacios y los que se resintieron del frío y la humedad que congelaban las calles de la ciudad. Aunque no por ello nos quedamos en casa resguardados de la helada al calor de las estufas.

El primer día, con un trozo de pizza en una mano y la cámara de fotos y el paraguas en la otra, empezamos el primero de los tres recorridos que hicimos por Bolonia. Via Indipendenza, la catedral de San Pietro, el canal delle Moline, la basilica de San Petronio, la Piazza Maggiore, las callejuelas de la ciudad... y un como colofón a la primera jornada, un capuccino para recargar energías. Sin duda, un día agotador que terminó con la “cata” de una de las famosas exquisiteces culinarias del blog. Y hablando de comida… Con Amada descubrimos el restaurante boloñés donde hacen las mejores pizzas. (¡Enooooormes y baratas!). Éste nos lo apuntamos para futuras recomendaciones. Pero no sólo comimos pizza, también probamos la auténtica lasaña boloñesa (originaria de la Emilia-Romagna) y un gran surtido de postres en un clave histórico de bolonia, el Palazzo Re Enzo. Después de un ligero chaparrón una buena lasaña entra...

En los días siguientes: más frío, más monumentos, más caminatas y más comidas que quitaban el hipo. Bajo los pórticos pudimos ver a las “castañeras italianas” asando castañas y repartiendo cucuruchos (12 castañas = 2,50 €) y los escaparates engalanados con motivos navideños –aunque uno de ellos parecía más la portalada de la Feria de Abril que unas luces de Navidad–.

Y para poner la guinda al pastel, otro de los momentos a recordar y que no podía faltar fue el ya obligado “acto oficial de colgar el móvil”. Amada no se libró de dejar su huella en el balcón, y más siendo ella la “artífice” de tal idea.

Aquí publicamos algunas de las fotos.




Amada, esperamos que lo hayas pasado bien y que repitas la “aventura”. Y para los que aún no os habéis animado a hacer las maletas y a escaparos durante unos días a la ciudad de la mortadela, os pedimos que este año les escribáis a los Reyes Magos pidiéndoles un billete de avión a Bolonia.

¡Un abrazo!

Rubén

Hoy en el Mercado:

| Etiquetas: , , , | Posted On 11 de diciembre de 2009

¡Hemos terminado las clases hasta el 2010! ¡Sí, estamos de vacaciones! Y ahora que tenemos (más) mañanas libres nos hemos ido a dar una vuelta por el mercado. Entre Via Clavature y Via Pescherie Vechie se encuentra uno de los mercados de alimentos más antiguos de Italia. Un mercadillo de callejuelas estrechas en las que te puedes perder entre carritos de la compra y puestos a pie de calle. Aquí puedes encontrar desde pescado, frutas y verduras, hasta pasta recién hecha o flores; ¡ah! y entre todos los puestos hay uno que vende “melagrana” (granadas) ¿y a que no adivináis de dónde son?

Desde bien temprano hasta las siete de la tarde los olores se mezclan en estas calles del centro de Bolonia. Eso sí, pierde un poco el encanto cuando miras los precios. No es que sea excesivamente caro, pero es que en Italia todo está “per le stele” (por las nubes [literalmente: por las estrellas]).

Por mucho que diga precios, no se puede tener una idea de cómo están las cosas hasta que no das una vuelta entre la fruta y la verdura. Los precios en este lugar suelen ser un poco más caros que en supermercados como el Lidl, pero aquí los productos son frescos y de primera calidad. El pescado es de esta mañana. La carne está recién cortada. La fruta es de los campos del alrededor. Y la pasta ¡es fresca!

Hoy nos hemos dado una vuelta por el mercado; y más o menos los precios a 11 de diciembre están así:



*En Italia, al igual que podemos encontrar la sección de charcutería o pescadería, tienen en los mercados (y supermercados) una sección especial para la pasta. La fresca está recién hecha, generalmente de forma artesanal y con recetas tradicionales. Pero para comer pasta no hace falta gastarse mucho dinero, la que viene en paquetes suele estar a mitad de precio (por ejemplo: Spaguetti: 1€/500g).

Del resto de alimentos no sabemos si la diferencia con España es desorbitada o no, así que eso ¡os toca a vosotros comentádnoslo!

Un saludo, Salva y Rubén

¡Guata va!

| Etiquetas: , , | Posted On 3 de diciembre de 2009

¡Cuánto tiempo sin oír la palabra ‘guata’! Para aquellos que, como yo, hayan olvidado qué significaba pondré un ejemplo gráfico: toda la “piazza Maggiore” de Bolonia está llena de ‘guata’.

La foto la sacamos el pasado sábado 28 de noviembre (qué bonita fecha). Y es que esa mañana más de cien jóvenes se dieron cita en esta céntrica plaza de la ciudad para hacer una guerra de almohadas. Surrealista. Decenas de jóvenes a “cuscinacio” (cojinazo) limpio en plena calle. Muchos de ellos incluso tunearon sus almohadones para formar “scuadre” (equipos) y ganar así a los demás. Aunque en este juego dudo mucho que haya un vencedor claro y es que el objetivo era pasárselo bien. ¡Y vaya si lo consiguieron!

Ningún boloñes ni visitante (ni Erasmus) que pasara por la “piazza” el pasado sábado se quedaba indiferente, ante la estampa de las cientos de cabeceras volando. Era curioso ver como se contagiaba la sonrisa entre todos los que llegábamos atraídos por el sonido hueco de la guata. Un relleno que acabó de alfombra de la calle, que invitaba a sentarse y a disfrutar del espectáculo.


La convocatoria se hizo a través de internet, de las redes sociales Facebook y Twitter. Y según nos contaron los comerciantes de la zona, es un evento cada vez más seguido por los jóvenes de la ciudad. Y es que este no es el primer “cuscinacio” que se lleva a cabo en la ciudad, sino que ya se ha organizado varias veces, sin una fecha fija en el calendario.

Desde luego que cada día que pasamos en esta ciudad corroboramos que Bolonia es una ciudad donde no te puedes aburrir.

¡Un destino ideal Erasmus! Salva.