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Hipocorístico

| Etiquetas: | Posted On 11 de marzo de 2010

Lo bueno que venga a visitarte un lingüista es que aprendes nuevas palabras, y además te lo pasas en grande.

La semana pasada vino desde Frankfurt Dani (pongo su hipocorístico que le gusta más), al que conocemos por una serie de coincidencias y parecidos familiares. Él sabe muy bien lo que es una Erasmus porque estuvo en Irlanda cuando estudiaba Traducción e Interpretación en la UA. Ahora trabaja en una multinacional de videojuegos en Alemania; y cómo vive allí, se podría decir que está viviendo una segunda Erasmus. ¡Todo un lujo!

Con esas, hizo la maleta y se presentó en Bolonia (via Ryanair) para recordar viejos tiempos de Erasmus, repasar un poco la “lingua italiana” y, porque no, forjar una amistad. Fue todo un fin de semana en el que nos dio tiempo a enseñarle la ciudad con sus siete secretos. Sí, Bolonia tiene siete cosas escondidas a los ojos del turista convencional, que un Erasmus tiene (y debe) de encontrar. Dentro de poco iremos dando pistas sobre ellos, para que si venís como Dani a visitarnos, o a vivir el año que viene, los busquéis.
Normalmente en España uno va de tapeo con los amigos. Aquí en Bolonia, nosotros llevamos a Dani de “aperitivo”, que es lo típico. Es decir, pides en cualquier “osteria” (taberna/bar/cafetería/tasca) una bebida y puedes coger lo que quieras del buffet que hay. Generalmente suele ser algo de pasta, foccacia y trozos de pizza margharita ; aunque también hay sitios con una gran variedad. El precio del aperitivo suele estar incluido en la bebida, que suele subir un poco de precio a esas horas (coca-cola: 3€). Aunque hay otros sitios donde directamente pagas una “consumición mínima de 5€”.

Una vez que recorrimos la ciudad y recargamos pilas en la “osteria”, salimos de marcha en la ciudad Erasmus por excelencia. Y al día siguiente, tras una mañana de descanso, Rubén nos obsequió con una de sus famosas ‘lasagna al ragú’. Y como no, no podía faltar el momento de colgar el “espanta-palomas” en nuestro balcón. Con mucha destreza y algo de imaginación logró dejar su huella en nuestra casa. Pero lo más importante es que ha dejado una huella en nosotros.

Esperamos repetir la experiencia. Aunque ahora nos toca a nosotros ir a Frankfurt. Ahora os dejamos con todo el álbum de fotos del fin de semana...


Un saludo, Salva (hipocorístico de Salvador).


Un viaje que se lleva el cuerpo

| Etiquetas: | Posted On 10 de marzo de 2010

Antes que nada, perdón por estos días de ausencia. La culpable ha sido: ROMA.

Ya os lo explicaremos más adelante. Ahora, recapitulemos… Hace ya un par de semanas que llegó una nueva visita a Bolonia. Desde Beniel y con ganas de llevarse un mejor recuerdo de Italia del que se llevó de Milán, llegó Pedro. Un compañero de clase, que debería estar de Erasmus en la ‘capital del norte italiano’, pero que el destino quiso que volviese a sus cálidas tierras pobladas de limoneros para pensarse mejor lo de hacer un Erasmus en Milán. Y es que como Bolonia ninguna ciudad es digna de acoger tanta cultura Erasmus. Así que el benielense, después de su visita a la ciudad de la mortadela, no se lo pensó dos veces y si la suerte le acompaña, el año que viene será él quien represente a los periodistas de la UMH en Bolonia.

Llegó de noche, reventado y hambriento del largo viaje en tren desde el norte, pues venía de Milán. Así que no le hicimos esperar mucho para probar uno de los platos de nuestra cocina particular. Y después de un rato de charreta… a la cama para recargar las pilas. Al día siguiente, comenzó el ‘tour’ boloñés, pero antes tuvimos que hacer la compra y vivir en nuestras propias carnes un infortunio debido a un despiste: Llaves puestas en la cerradura + Cerrajero + 50€ factura. (No digo más).

En cuanto a la ruta… Calles boloñesas repletas de arcos, basílica de San Petronio, casco antiguo, zona universitaria, a veces sol a veces lluvia, y parada obligada en Pizz’Altero una pizzería en la que sirven porciones a 0,70 - 1,20 y 1,50, para llevar o para tomar allí mismo, que es la envidia de los demás establecimientos de ‘pizza al taglio’ o ‘pizza d’asporto’ (al corte o para llevar). Es la mejor de toda Bolonia, la recomendamos. (Sedes: Via Indipendenza y Via Ugo Bassi).

Alguna vez lo hemos mencionado, pero todavía no hemos desvelado el porqué. Entradas más adelante lo haremos. Sólo hay que señalar, que Bolonia esconde siete secretos repartidos por toda la ciudad, los cuales todo turista ha de descubrir. A Pedro le dimos las pistas, porque no se puede (o no se debe) desvelar su ubicación, y él solito los encontró uno a uno y los inmortalizó para llevárselos de recuerdo a su tierra murciana.
Por lo demás… partidas interminables a la “batalla corsica”, un juego que nos enseñó una amiga francesa en una de las cenas que hicimos toda Europa reunida con Pedro, muchas risas y nuestras manos derechas enrojecidas de pegarle a la mesa jugando a las cartas.

Y como colofón final y habitual en todas las visitas que llegan a Amendola 17, la subida del móvil en lo alto del balcón. Pedro no iba a ser menos y consiguió hacer hueco en la barra de donde cuelgan los “espanta-palomas”, que todo hay que decirlo está abarrotada. Su cara de felicidad y triunfo lo dicen todo. Y si no me creéis allá van las fotos. En resumidas cuentas y en palabras del propio invitado, esto ha sido... un viaje que se lleva el cuerpo.

Esto es todo por lo que respecta a la visita de Pedro, pero vendrán más visitas y más cosas que contar.



Continuará…

Un saludo.

Rubén

Matola - Bolonia, Bolonia - Matola

| Etiquetas: , , | Posted On 17 de diciembre de 2009

Así es como se presentaron las dos desconocidas porque este puente de la Inmaculada vino a divertirse al Homiguero… ¡perdón! a Bolonia… ¡Amada!

Desde Valencia hasta Bolonia, con media hora de adelanto llegó Amada Pérez, la tercera “visita” que llega a Bolonia con la pasamos un puente muy navideño y también muy agradable. Desde el minuto 0 de su estancia en la ciudad se calzó las botas de andar y se abrochó bien el abrigo porque nada más llegar empezó a descubrir Bolonia a pie de calle. ¡Y nunca mejor dicho! Porque fueron sus pies (y los de Salva y los míos) los que se recorrieron parte del casco histórico de la ciudad, los que pisaron casi una decena de iglesias, los que entraron en varios palacios y los que se resintieron del frío y la humedad que congelaban las calles de la ciudad. Aunque no por ello nos quedamos en casa resguardados de la helada al calor de las estufas.

El primer día, con un trozo de pizza en una mano y la cámara de fotos y el paraguas en la otra, empezamos el primero de los tres recorridos que hicimos por Bolonia. Via Indipendenza, la catedral de San Pietro, el canal delle Moline, la basilica de San Petronio, la Piazza Maggiore, las callejuelas de la ciudad... y un como colofón a la primera jornada, un capuccino para recargar energías. Sin duda, un día agotador que terminó con la “cata” de una de las famosas exquisiteces culinarias del blog. Y hablando de comida… Con Amada descubrimos el restaurante boloñés donde hacen las mejores pizzas. (¡Enooooormes y baratas!). Éste nos lo apuntamos para futuras recomendaciones. Pero no sólo comimos pizza, también probamos la auténtica lasaña boloñesa (originaria de la Emilia-Romagna) y un gran surtido de postres en un clave histórico de bolonia, el Palazzo Re Enzo. Después de un ligero chaparrón una buena lasaña entra...

En los días siguientes: más frío, más monumentos, más caminatas y más comidas que quitaban el hipo. Bajo los pórticos pudimos ver a las “castañeras italianas” asando castañas y repartiendo cucuruchos (12 castañas = 2,50 €) y los escaparates engalanados con motivos navideños –aunque uno de ellos parecía más la portalada de la Feria de Abril que unas luces de Navidad–.

Y para poner la guinda al pastel, otro de los momentos a recordar y que no podía faltar fue el ya obligado “acto oficial de colgar el móvil”. Amada no se libró de dejar su huella en el balcón, y más siendo ella la “artífice” de tal idea.

Aquí publicamos algunas de las fotos.




Amada, esperamos que lo hayas pasado bien y que repitas la “aventura”. Y para los que aún no os habéis animado a hacer las maletas y a escaparos durante unos días a la ciudad de la mortadela, os pedimos que este año les escribáis a los Reyes Magos pidiéndoles un billete de avión a Bolonia.

¡Un abrazo!

Rubén

De Erasmus a Erasmus

| Etiquetas: , , , | Posted On 1 de diciembre de 2009

Suponemos que estaréis hartos de leer post de viajes y visitas de gente, pero es lo que toca: ¡porque no todo va ser estudiar! Además con estas entradas esperamos que os de envidia y os animéis a visitarnos (y así poder colgar vuestra inicial en el balcón).

La última en tender su letra en él ha sido Andrea. Aunque eso sí, le costó un poco, pero al final la letra está colgada. De todas las visitas que hemos recibido, la suya ha sido la más larga. Pero estos seis días ¡han pasado volando! Al final Andrea ya era una compañera más de piso, y hasta estudiaba con nosotros porque se trajo “compiti” (deberes) de su universidad de Swansea; y es que ella está de Erasmus en esta pequeña localidad de Gales (UK).

Como ella también sabe lo que es sobrevivir con una beca Erasmus, no hicimos grandes gastos. Eso sí: el bote de Nutella no faltó en nuestra cesta de la compra. Y la pasta. Y la carne picada para hacer “ragú”. Con tanto comer tuvimos que ir a dar una vuelta para hacer la digestión y fuimos a dar una vuelta en bicicleta. Andrea nos contó que en Swansea también se estila ir sobre dos ruedas a pedal, pero nos confesó que Bolonia está más preparada para las bicis que su pequeña ciudad galesa. Y así, en bici, dimos el “giro” por el casco histórico, con sus paradas correspondientes para ver las más de 20 torres que quedan en pie en la ciudad. Ella ya nos acompañó en Julio cuando vinimos a buscar casa, así que ya conocía las principales calles e iglesias. Pero aún así la conseguimos sorprender.

La visita de Andrea fue el mejor regalo que me podía hacer para mi cumpleaños, que celebramos los tres juntos (ya colgaremos más fotos en el siguiente post). Y para hacer algo diferente nos fuimos a pasar el día a los jardines Margherita. Un extenso parque a las afueras de la ciudad en el que te puedes perder y abstraerte del ruido de la ciudad (tampoco es que en Bolonia haya mucha contaminación acústica). La única pega de ir a los jardines es que sólo se pueden visitar hasta las 16h, porque a partir de esa hora comienza a anochecer y la iluminación es bastante escasa.

Pero no solamente nos dedicamos a ver Bolonia, a ella también la llevamos a ver Florencia. Consejo: NO IR A FLORENCIA UN LUNES: todos los museos cierran ese día. Así que nos dedicamos a ver los edificios desde la calle. Mirándolo por el lado bueno, nos ahorramos horas y horas de colas para ver “el David” de Miguel Ángel. Y aunque la “Academia delle Belle Arti” estaba cerrada, al final lo conseguimos ver fugazmente; ya que justo cuando pasábamos por la puerta, un trabajador salió a fumar y se dejó el portón abierto. Pero en la “Galleria degli Uffizi” no tuvimos tanta suerte y sólo nos pudimos hacer la foto ante el portón de madera “chiuso” (cerrado).

El resto del día estuvo marcado por la lluvia ¡nos calamos enteros! Pero aún así no nos arrepentimos de haber ido y es que no todos han podido visitar la ciudad como lo hicimos nosotros: sin agobios, ni aglomeraciones de turistas. De hecho no nos trataron como domingueros, ya que en un par de iglesias, al ver a dos jóvenes sin grandes mochilas ni cámaras réflex, se nos acercaron los sacristanes y nos hicieron una “visita guiada” improvisada. Unas explicaciones que nos hicieron ver la ciudad desde otro punto de vista.

Además conseguimos “colarnos” para ver la cúpula de Brunelleschi desde dentro. Normalmente para disfrutar de los frescos que decoran la cúpula todos los turistas tienen que pagar 6€; pero nosotros nos enteramos que por la puerta opuesta es gratuito. Y es que por allí se entra para “pregare” (rezar). Al fin y al cabo es una iglesia, y por muy Santa Maria dei Fiori que sea, sigue siendo un templo de culto. Nosotros aprovechamos y entre Ave María y Padrenuestro nos deleitamos con la representación de los “siete cielos” sobre nuestras cabezas.

Con el recuerdo de la visita a Florencia y con el sabor de la “lasagna” que hizo Rubén la última noche, nos despedimos de Andrea. Pero por suerte es sólo un “arrivederci a presto” (nos vemos pronto) porque dentro de veinte días volveremos a encontrarnos en Elche. Y es que sólo nos quedan tres semanas para regresar a casa por Navidad. ¡Que ya hay ganas!


Y ahora, os dejamos con las fotos de la visita (y del viaje a Florencia)

Andrea, esperamos que haya sido un viaje inolvidable; y a los demás: animamos a escribir vuestros nombres en nuestra sección “próximas salidas”.

Un abrazo, Salva.

Y ya van tres

| Etiquetas: , | Posted On 22 de noviembre de 2009

Este fin de semana hemos recibido nuestra tercera visita. ¡La primera de la familia! En esta ocasión han venido nuestros “fratelli” (hermanos) pequeños: Alberto e Iván. No hace falta que digamos quién es el hermano de quién, basta con mirar la foto:
Era la primera vez que ambos montaban en avión; y además la primera vez que salían de España. Pero superaron la prueba con sobresaliente y a las 19.30h del sábado ya estaban con nosotros. Según Rubén, Iván no ha cambiado mucho… salvo la cresta que se ha hecho en el pelo. Y Alberto… él sí que ha pegado el estirón. Cuando me fui en septiembre sólo me sacaba un par de dedos, y ahora… ¡tengo que levantar la cabeza para mirarle!

En realidad el motivo de la visita no era venir a vernos (eso sólo era una excusa), ellos a lo que venían era a ver el Bologna F.C. contra el Inter de Milán. Pero un cambio de hora del partido nos dejó finalmente sin ver la “partita di calcio” (partido de fútbol). En otra ocasión será…

Como vinieron poco tiempo –sólo un par de días- no nos dio tiempo a irnos de excursión a otra ciudad (estilo Florencia o Venecia), así que nos dedicamos a recorrer a fondo Bolonia. Con paseo en bici incluido. Y es que desde que tenemos las bicicletas (ya contaremos en otro post como han llegado hasta nosotros) nos paseamos por la ciudad sobre dos ruedas ¡las distancias parecen más cortas en bici! Una vuelta por las dos torres, Via Zamboni, San Petronio, el parco de la Montagnola y hasta nuestra facultad…

Eso sí, lo que más les gustó fue la Piazza Magiore. Quizás porque allí se ha celebrado este fin de semana la V edición del Chocoshow; un festival del “cioccolato” donde se dan cita decenas de chocolaterías de Bolonia y de toda Italia. ¡Todo un encuentro para chuparse los dedos! Y claro, nosotros y ellos nos deleitamos con tantos sabores, tantas formas y sobre todo con tantas muestras gratuitas que nos daban.

Con tanto chocolate se nos abrió el apetito y acabamos en un restaurante cenando, como no, “tagliatelle al ragú” (spagetti a la boloñesa). Después de comparar, Alberto ha confesado que como “los de mamá no hay nada”. Y es que aquí en Bolonia, de donde es la receta original, ponen menos carne picada y mucho menos tomate, el cual casi ni fríen. Por su parte, Iván se pidió una “pizza di salame” ¡Y cómo picaba el salame! (y es que es el peperoni castellano; ¡ojo! Aquí “peperoni” significa pimientos). Una cena inolvidable, no sólo porque hacía mucho tiempo que no estábamos con ellos, sino porque a todos nos pasó algo con los platos: Rubén probó unos tortellini que resultaron ser una sopa de verduras; Alberto se quedó decepcionado con el ragú boloñes; Iván acabó quitando el salame y convirtiendo su pizza en una margharita; y yo tuve que pedir al camarero que me calentasen más la pizza porque estaba demasiado “al dente”.

Lo que más ilusión nos hace a Rubén y a mí de que vengan a visitarnos, aparte de la compañía, son los “regalitos” que nos traen desde España. Y como no, no podían faltar las “yayitas”, esas galletas que tanto echamos de menos en nuestros desayunos. Y para agradecerles el detalle, nosotros les hicimos un móvil con sus iniciales que colgaron en nuestro “balcón de las visitas”. Con algo de esfuerzo y mucha técnica consiguieron dejar su huella en nuestra casa para el resto del curso.

Y ahora os dejamos con unas fotos del momento; y otras tantas de la visita. ¡Esperamos que volváis pronto! Pero la próxima vez también con Gemma (la hermana pequeña de Rubén)



Un saludo, Salva.

Sanvicenteros por el mundo

| Etiquetas: , , | Posted On 17 de noviembre de 2009

Este fin de semana hemos recibido nuestra segunda visita ¡y ha sido por sorpresa! Han venido dos amigos, y también estudiantes Erasmus, de ese pueblo “sequet pero sanet” de l ‘Alacantí del que me acuerdo en varias ocasiones: San Vicente del Raspeig.

A un lado del ring, Antonio Hernández, estudiante de Psicología de la UMH, de Erasmus en Turín. Al otro, y recién llegada desde Holanda, Irene Ruiz, también estudiante de Psicología y, como debe ser, de la UMH.

Nada más recoger a los invitados de la estación, Salva y yo nos calzamos las botas de guía turístico boloñés, y comenzamos la “excursión” por “nuestra ciudad”. Irene y Antonio, con los ojos legañosos tras haber salido de Turín a las 6:00 de la mañana, nos siguieron con cámara de fotos y botella de agua en mano.

La visita ha sido muy grata y como ellos, esperamos que los que estéis leyendo esto ahora mismo os animéis y cojáis el primer avión hacia Italia. Prometemos llevaros a comer “tagliatelle al ragú” (los espaguetis a la boloñesa en España) o bien, “lasagna” (lasaña, nacida en Bolonia) y esperaros en la puerta de la torre Asinelli, después de que hayáis subido los casi 500 escalones que tiene. ¿Y por qué esperaros en la puerta? Pues porque cuenta la leyenda que todo estudiante que suba a lo alto de la torre no terminará la “laurea” (la carrera). ¿Realidad o ficción?, ¿Una sarta de supersticiones sin fundamento? Nosotros, por si las moscas, no queremos probar suerte, ya que siempre se ha de tener un pretexto para volver a Bolonia. Y éste es uno bueno para regresar a “la ciudad roja”. Cuando finalicemos nuestros estudios, volveremos y admiraremos Bolonia desde 100 metros de alto. La ciudad por la que pasamos el ecuador de nuestra carrera y la que esperamos, nos vuelva a ver cuando seamos ¡PERIODISTAS!

¡Saludos!

Rubén

Nuestra primera visita: Mireia

| Etiquetas: , , , | Posted On 7 de noviembre de 2009

Parece mentira, pero ya llevamos el suficiente tiempo en Bolonia como para que alguien venga a visitarnos. Nuestra compañera Mireia Pascual ha sido la primera en atreverse a cruzar el pequeño charco y venir a pasar unos ‘diítas’ con nosotros. En concreto del 29 de octubre al 2 de noviembre. ¡Y con visita a Florencia incluida! Eso sí, tuvo que coger el vuelo desde Valencia, porque Ryanair ha suspendido la ruta ALC-BLQ.

Como el “biglieto” del aerobús son 5€ y no estamos como para comprar dos, fue Rubén a recogerla al “aeroporto”; mientras yo ultimaba los detalles para recibirla como se merecía. Y por fin y después de hora y media de vuelo, Mire cruzaba el umbral de la puerta con la “valiglia” (maleta) a rastras, como si fuera una concursante del “Grande Fratello”.

Nuestra casa, aunque sea un poco “piccola” no se quedó pequeña para acogernos a los tres y Mire estuvo a sus anchas con nosotros. Hasta probó nuestros “platos de foto”, esos mismos que luego colgamos aquí en el blog. Para mí fue un poco raro vlver a “cucinare” para tres personas, después de llevar más de 50 días haciéndolo sólo para Rubén y para mí.

Y con la llegada de Mire inauguramos nuestro “balcón de las visitas”. Y es que, tal y como adelantamos en el blog, ¡ya tenemos solución para asustar a las palomas! Hemos hecho unos móviles con papel de plata que vamos a colgar en un tubo que hay arriba de la puerta del balcón. Nosotros colgamos hace unos días el nuestro, con las iníciales S y R. Y desde “il venerdì” cuelga junto al nuestro la M de Mireia.

Al más puro estilo de una película de Berlanga, hicimos nuestro particular “Benvenutti Mrs. Pascual”. Nos faltó la banda de música, pero eso ya lo dejamos para próximas ediciones. Aun así y como pudo, Mire colgó el móvil en lo que hasta ahora era un desolado balcón, que esperamos ir llenando con las iníciales de todos los que vengáis a visitarnos.

Pero la visita de Mireia no sólo sirvió para llenar nuestra galería, sino también para llenar nuestros estómagos. Y es que, a sabiendas de todo lo que echamos de menos de España, nuestra invitada de honor trajo la maleta llena de galletas, ñoras, sobres de colacao y alguna que otra cosilla más.

Y sobre todo, con aquello que a Rubén le hacía “abbastanza” ilusión a la par que falta: su portátil.

Un ordenador viajero donde los haya, y es que cuando estaba infectado con algún virus raro viajó desde San Vicent –mediante servicio técnico de MediaMark- a Alemania. Y ahora, una vez que lo devolvieron a España, Mire se lo traído hasta Bolonia. ¡Esperemos que los viajes no hayan sido en balde y que funcione!

Del resto de la visita de Mire podría escribir una parrafada enorme, pero como una imagen vale más que mil palabras (“Show, don’t tell”), prefiero condensarlo todo en unas cuantas fotos del “giro” que le hicimos por el casco histórico. Una visita que nos sirvió para darnos cuenta que ya nos conocemos bastante bien la “città”.


Un “fine settimana” diferente, de los que ya echábamos de menos. Ahora el próximo será ya en Alcoy, cuando volvamos en Navidades a España. Hasta entonces Mire ¡te seguiremos echando mucho de menos!

Ahora toca esperar a nuestros hermanos y a Andrea ¿quién más se quiere apuntar?

Un abrazo. Salva.

PD: Hemos pensado que vamos a daros un giro online por Bolonia a todos los que seguís este blog, para que os hagáis una idea de cómo es nuestra nueva casa italiana. Y es que hasta ahora hemos colgado muy poquitas imágenes de la ciudad, y al final puede parecer que nunca hemos estado en Bolonia y nos lo estamos inventado todo. Pero no, ¡estamos en Italia! y Mire puede dar fe de ello.

Ya colgaremos próximamente una particular edición de “Planeta Finito en Bolonia”.

Nuestra primera visita: Mire

| Etiquetas: , , | Posted On 6 de noviembre de 2009

Parece mentira, pero ya llevamos el suficiente tiempo en Bolonia como para que alguien venga a visitarnos. Nuestra compañera Mireia Pascual ha sido la primera en atreverse a cruzar el pequeño charco y venir a pasar unos ‘díitas’ con nosotros. En concreto del 29 de octubre al 2 de noviembre. ¡Y con visita a Florencia incluida! Eso sí, tuvo que coger el vuelo desde Valencia, porque Ryanair ha suspendido la ruta ALC-BLQ.

Como el “biglieto” del aerobús son 5€ y no estamos como para comprar dos, fue Rubén a recogerla al “aeroporto”; mientras yo ultimaba los detalles para recibirla como se merecía. Y por fin y después de hora y media de vuelo, Mire cruzaba el umbral de la puerta con la “valiglia” (maleta) a rastras, como si fuera una concursante del “Grande Fratello”.

Nuestra casa, aunque sea un poco “piccola” no se quedó pequeña para acogernos a los tres y Mire estuvo a sus anchas con nosotros. Hasta probó nuestros “platos de foto”, esos mismos que luego colgamos aquí en el blog. Para mí fue un poco raro volver a “cucinare” para tres personas, después de llevar más de 50 días haciéndolo sólo para Rubén y para mí.

Y con la llegada de Mire inauguramos nuestro “balcón de las visitas”. Y es que, tal y como adelantamos en el blog, ¡ya tenemos solución para asustar a las palomas! Hemos hecho unos móviles con papel de plata que vamos a colgar en un tubo que hay arriba de la puerta del balcón. Nosotros colgamos hace unos días el nuestro, con las iníciales S y R. Y desde “il venerdì” cuelga junto al nuestro la M de Mireia.

Al más puro estilo de una película de Berlanga, hicimos nuestro particular “Benvenutti Mrs. Pascual”. Nos faltó la banda de música, pero eso ya lo dejamos para próximas ediciones. Aun así y como pudo, Mire colgó el móvil en lo que hasta ahora era un desolado balcón, que esperamos ir llenando con las iníciales de todos los que vengáis a visitarnos.

Pero la visita de Mireia no sólo sirvió para llenar nuestra galería, sino también para llenar nuestros estómagos. Y es que, a sabiendas de todo lo que echamos de menos de España, nuestra invitada de honor trajo la maleta llena de galletas, ñoras, sobres de colacao y alguna que otra cosilla más.

Y sobre todo, con aquello que a Rubén le hacía “abbastanza” ilusión a la par que falta: su portátil. Un ordenador viajero donde los haya, y es que cuando estaba infectado con algún virus raro viajó desde San Vicent –mediante servicio técnico de MediaMark- a Alemania. Y ahora, una vez que lo devolvieron a España, Mire se lo traído hasta Bolonia. ¡Esperemos que los viajes no hayan sido en balde y que funcione!

Del resto de la visita de Mire podría escribir una parrafada enorme, pero como una imagen vale más que mil palabras (“Show, don’t tell”), prefiero condensarlo todo en unas cuantas fotos del “giro” que le hicimos por el casco histórico. Una visita que nos sirvió para darnos cuenta que ya nos conocemos bastante bien la “città”.

Un “fine settimana” diferente, de los que ya echábamos de menos. Ahora el próximo será ya en Alcoy, cuando volvamos en Navidades a España. Hasta entonces Mire ¡te seguiremos echando mucho de menos!

Ahora toca esperar a nuestros hermanos y a Andrea ¿quién más se quiere apuntar?

Un abrazo. Salva.

PD: Hemos pensado que vamos a daros un giro online por Bolonia a todos los que seguís este blog, para que os hagáis una idea de cómo es nuestra nueva casa italiana. Y es que hasta ahora hemos colgado muy poquitas imágenes de la ciudad, y al final puede parecer que nunca hemos estado en Bolonia y nos lo estamos inventado todo. Pero no, ¡estamos en Italia! y Mire puede dar fe de ello.

Ya colgaremos próximamente una particular edición de “Planeta Finito en Bolonia”.

Sorpresa!

| Etiquetas: , | Posted On 29 de octubre de 2009

[ESTA ENTRADA ESTÁ ESCRITA DESDE EL MIÉRCOLES 28 DE OCTUBRE, PERO NO LA HEMOS PODIDO POSTEAR PORQUE TODAVÍA NO TENEMOS INTERNET EN CASA]

Falta poco más de 24h para que recibamos nuestra primera visita y ¡ya está todo listo! Incluso una pequeña sorpresa que tenemos preparada para Mire, y para todos aquellos que vengan a vernos tras ella.

De momento no puedo daros muchas pistas… sólo puedo decir que ya hemos encontrado la forma de espantar a las palomas de nuestro balcón… y que para ello hemos utilizado papel de plata.

Así que si queréis ver el resultado de esta manualidad (Art Attack) estar atentos porque en menos de 24h Mireia la inaugurará… y dejará su huella en nuestra casa ¡para el resto del curso!